Buffalo Soldier

1. La vida es un picnic.

2. Las personas somos recipientes. Yo soy del tipo de recipientes que almacenan y no liberan. Para esos recipientes, sólo hay un destino predecible y lógico. Soy un recipiente a punto de estallar.

3. La vida es un picnic con recipientes.

Screws

1.

Día 1.
Persona 1: ¿Que significa DBA?
Persona yo: Data Base Administrator
Día 2.
Persona 1 (la pinche misma): ¿Que me dijiste que significa DBA?
Persona yo: Data-Base-Administator … Administrador de Bases de Datos
Día 3.
Persona 1 (…): Es la última vez que lo pregunto, ¿Que significa DBA?
Persona yo: Diablo Beelzebub Azazel
Día 4.
Persona 1: Hola demonio

2. La regla de los tres botones de la camisa.

Tomando los tres primeros botones de la camisa comenzando por el cuello y a efecto de ilustrar el uso debido de los mismos y lo que estos proyectan del portador, se redactan las siguientes ideas enlazadas.

Primer botón que yace sobre el cuello.

Abrochado con corbata ceñida- Elegante
Abrochado con corbata floja – Casual/Formal
Abrochado sin corbata – Hipster
Desabrochado – Casual/Formal

(a partir de este punto, se asume que los botones de primer orden están desabrochados. Caso contrario, para todas las opciónes sin excepción se cataloga como CHOLO)

Segundo boton.

Abrochado con corbata ceñida – Elegante
Abrochado con corbata floja – RBD
Abrochado sin corbata – Casual/Formal
Desabrochado – Casual/Formal/FRESH Bel Air Style

Tercer boton.

Abrochado – Casual/Formal/FRESH Bel Air Style
Desabrochado – FFF Vaquero Macho Alpha Semental Pelo en Pecho Lomo Plateado que embaraza con la mirada, el sudor y la sonrisa

Cuarto boton en adelante

Desabrochado – Estado de ebriedad (el nivel de ebriedad consta de la numeración siguiente de botones. Tópico pendiente de explicación).

3.

Siento sus brazos rodeando mi cuello por detrás de mi cuerpo y su cabeza se posa sobre mi hombro izquierdo.
Le busco las manos con mis manos pero se ocultan en el reverso de sus codos, haciendo presión ligera.
El brazo de la mente se yergue y toca como explorando la superficie de la luna en su cabeza, haciendo caminos que existieron alguna vez en la inmensidad del sopor de mis noches perdidas en la penumbra.
Quisiera que no acabara nunca.
Mis labios mueren por la oscuridad de los suyos.
Mis ojos se cierran acompasados a la imagen mental de los suyos cerrados.
El peso desaparece y el choque eléctrico de sus cabellos escapando de mi existencia hacen que despierte del sueño.
Mi mano encuentra la suya, se rozan y se despegan.
La normalidad regresa pero es ajena por que desde antes de ser vida, eramos muchas cosas, excepto normales.

Soy suyo.

Heart and soul

Existence, well, What does it matter? I exist on the best terms I can. The past is now part of my future, the present is well out of hand – Joy Division

 

1. La primera regla de la prisión es: darte siempre a respetar. La vida en su concepto mas simple y englobando todo es como la prisión (o mejor dicho, contiene a la prisión). Por tanto, la primera regla de la vida es: darte siempre a respetar. ¿Que significa eso? No sé. Next.

 

2. En 1992 salí de excursión con mis compañeros de la primaria. Era mi primera excursión.
Fuimos a una estación de bomberos y después al zoológico de San Juan de Aragón. La estación de bomberos estuvo genial: nos probamos la indumentaria de los bomberos, nos dejaron subirnos a los camiones, nos explicaron en que consistía la rutina de un bombero, sus roles de guardia, sus obligaciones y todo aquello que se le podía decir a un montón de chamacos que no pasaban de los seis años.
La parte del zoológico estuvo culerísima. El zoológico estaba en pésimas condiciones, el camión se estacionó bien lejos de donde estábamos, me compré una paleta de hielo y cuando la mordí se rompió toda y se cayó al piso (pinche vida trágica).
De regreso, cuando llegamos a la primaria, como era de esperarse, todas las madres nos estaban esperando.
Conforme ibamos bajando del camión, un remolino de mamás se acercó a la puerta entre lágrimas y sollozos.
Debo confesar que me dió miedo y después pensé que las mamás hacían eso por que nos habían extrañado mucho, ¿Que otra cosa mas se puede imaginar un niño de seis años que viene hasta la madre de andar caminando por un zoológico culero y con la experiencia de la paleta de hielo en el suelo?
Llegando a casa me enteré que pasó en realidad aunque en ese momento no entendí mucho.
Ese mismo día, casi a la misma hora e incluso por la misma ruta, salió otro camión con personas del pueblo que iban a una especie de peregrinación. Su camión, que físicamente era muy similar al nuestro, se accidentó y murieron el 90% de los pasajeros.
Como la nota fue imprecisa, no sabían si había sido el camión de los chamacos que fuimos de excursión o el camión de la peregrinación.
Y ahí quedo.
El lunes que regresamos a la escuela no regresamos todos. Uno de nuestros amigos (y aqui si aplica la palabra amigo, por que a los seis años todo el mundo es tu amigo sincero) fue con sus papás a la preregrinación en vez de ir con nosotros a la excursión y no tuvo suerte. Se llamaba Salomón y junto con su mamá y su hermana, cruzaron al Mictlán. Su papá formó parte del 10% que sobrevivió.
¿Irse para poder volver? I’m not pretty sure.

 

3. Vendo zapatos de bebé, sin usar – Ernest Hemingway

 

Tulips

tum tum pmmmtft, pmmft pfttm tiritirititi tiritirititi tiritirititi tiritirititi tum tum pmmmtft, pmmft pfttm → ∞ – Scuba

 

1. La muerte va cabalgando a mi lado.

2. Cuando iba en la universidad, tenía un compañero que se apellida o apellidaba Zamudio (/spoiler alert/ Tick. Tick. Tick. That’s the sound of your life running out /spoiler alert/); no me acuerdo de su nombre.
La clase de cálculo la impartía una profesora de la cual no recuerdo mucho, sólo que es (o era, lo mismo de arriba tick tick tick alv) muy joven y bastante simpática. Le decíamos ‘Arenita’, como se le dice a todas las mujeres del mundo que tienen rasgos de ardilla en la cara.
Nos daba clase todos los días entre las 3 y 4 de la tarde y siempre llegaba corriendo, llenaba el pizarrón de ecuaciones, teoremas, fórmulas y demostraciones (le llevaba como unos cinco minutos) y después se sentaba en la orilla del escritorio y nos empezaba a explicar. Lo hacía bastante bien, por cierto.
Justo en este punto se combinan los personajes. Por un lado esta la profesora de cálculo escribiendo en el pizarrón y por el otro, Zamudio y el 100% de la clase poniendo atención no al pizarrón, no a las ecuaciones, teoremas, etecé etecé etecé, sino al trasero majestuoso de la profesora.
Recuerdo que en ese tiempo salió una edición de galletas emperador de fresa. Zamudio tomaba una galleta, la abría por la mitad y justo en la parte que quedaba con el relleno impregnado, se ponía a dibujar con lujo de detalle, usando la tapa de una pluma bic, el trasero de la profesora (destacando que la profesora de cálculo usaba pantalones muy ajustados todos los días y que en muchas de esas ocasiones, los pantalones eran de color de rosa), mientras cantaba el coro de una canción de Bronco que se llama Libros tontos.
Zamudio dejó la universidad a mediados del tercer semestre y la profesora de cálculo evolucionó años después como la profesora de cálculo integral en específico y después desapareció de los pizarrones y con ello, el recuerdo cálido de sus pantalones entallados y su bonito trasero.

3. Dentro de las cosas mas interesantes que existen en el mundo y su diversidad, destaco de entre muchas que la gente normal pondría en peldaños elevados a los vagabundos. Vagabundo es una palabra que viene del latín vagabundus que, en palabras sencillas y totalmente coloquiales, quiere decir aquel que le vale verga la vida y anda de aquí para alla como puto salero.
Los recuerdos tempranos mas lejanos de esa palabra provienen de Doña Amalia, que, viendome apretujar el calificativo de chilapastroso, llegando de la primaria (o de la guerra, o del basurero, o de un concierto de Wolfmother con barra libre y sin amigos que te sostengan en el migitorio cuando la ebriedad te tiene dominado), los dirijía a mi como balas de revolver.
Esos seres son mágicos, los reales vagabundos quiero decir. Desde aquellos que están inmersos en las tinieblas de un mundo incomprendido y llevan al límite el actuar de sus demonios sin tomar la mínima atención al mundo real sobre el cual tienen puestos los pies, hasta los que parecen tan lúcidos y centrados que el entorno mismo se transforma en una paradoja en un ciclo infinito de confusión.
A mi me gusta verlos, observarlos. Hacer muecas faciales de animales salvajes cuando cruzamos miradas. Darles la mano, escucharlos. Ser parte de su camino y tratar de entender su visión por que es lo mas cerca que creo estar de la libertad.
Y huelen raro. La mayoría.
Aquellos que no huelen raro son justamente los vagabundos de los cuales hay que desconfiar por que no llevan en el cuerpo la marca del abandono del mundo común.
Huelen a lo mismo que todos los días juntos de una vida.

4. Les manda saludos la muerte y su caballo. Pero su caballo no tanto.

 

Mythologies

‘build up a new us of flowers and blood – mariee sioux’

1. Digamos que de repente me llega un chispazo de locura y al mirar sobre el escritorio encuentro a la derecha del monitor, justo a un lado del mouse, el botecillo con plumas, lápices, utilería de oficina.
Y entre toda esa colección, un cutter con un buen sistema de fijado para la navaja, mango suave al tacto con la forma precisa para ser firme y certero. ¿Tu que prefieres? ¿Que tome el cutter, venga hasta tu lugar y en medio de la adrenalina te dibuje sonrisas sinceras? ¿Donde quieres que nazca tu nueva carcajada? ¿En la frente? ¿En el cuello? ¿Cerca del pulso del pecho? ¿Fijo en el respiro por el centro donde no puedes mirar? ¿O es mejor para ti que descargue el frenesí en medio del insomnio sobre el rostro? ¿Verdad que es irrelevante y después de todo, no necesitas una explicación?

2. No pude meter todas las pastillas del embalaje dentro del pastillero.
El día que lo compré me lo vendieron con la premisa de que era un pastillero semanal. Casi me voy de espaldas cuando lo abrí y noté que sólo tenía cinco divisiones … ¿No que era semanal? ¿El concepto de semana está tan podrido que ahora significa cinco y no siete? El siete me gusta mucho, por lo menos mucho mas que el cinco.
Saqué entonces cinco pastillas y una a una la fui pasando frente la bombilla encendida de mi habitación.
Aqui vamos a hacer un paréntesis por que es menester explicar la razón por la cual todo se bien/mal-logró en la habitación y no en otra parte. Como es sabido, las pastillas son de naturaleza huraña. Cuando las miras de frente siempre voltean al lado izquierdo de sus cuerpos y emiten sonrisas tímidas con miradas de fuego cruzado. Por que son asi y quien podrá corregirlas son las dos preguntas que particularmente pienso cuando busco su mirada y ellas la evaden. Es entonces cuando el corazón se infla de aventura y sangre sucia y sin perder un minuto, les tomas por la cintura y arremetes. Se dice que las pastillas carecen de sentimientos, yo lo dudo un poco pero como persona que soy, poseo el don de fluir.
En fin, a cada paso de la pastilla frente la luz de la bombilla se formaban en el aire los vestigios del diseño caprichoso de la naturaleza química de los materiales. Por aquí la perfección fractal, por allá la textura desigual. Magentas y azul grana percibidos en el rayo de los incidente sobre el rostro y ¡PUM!, la pastilla dentro del pastillero.
Cuando me di cuenta, me enojé conmigo mismo por que, de depender el concepto del universo de mis actos, la semana constaría de al menos 18 días y es bien sabido que madrugar por 18 días seguidos es malo para la salud, la moral y las buenas costumbres de las personas que viven relativamente cerca del ecuador.
El embalaje aún tiene pastillas y hoy es día de llenar el pastillero. Quiera el destino que no lo olvide.

3. Un ejercicio que recomiendo, por experiencia propia y por mantener vivas las costumbres de los samurais, es escribir en una hoja de papel, diariamente, cualquier texto leido, conversación escuchada o tonada de ave que llegue a los oidos.
Puede ser que no se realice sobre una hoja de papel y sea, por ejemplo, el escritorio de la oficina en donde las letras se formen como en una corte marcial, pero entramos en conflicto de propiedad y de respeto a lo ajeno y pues ¿Cual es el objetivo? Dejemonos de pendejadas y tomemos un pedazo de papel.
Lo siguiente si es completamente aleatorio. Yo prefiero la tinta azul o el grafito del número dos. Aunque también, cuando siento que las cosas van tornando sobre la misma ruta, elijo la pluma de tinta plateada.

Sin titulo (1)

han pasado cinco horas sin un trago de agua. creo que ya estoy preparado para el desierto. ¿vienes? llevaré a mi perro, siempre me hace reír. te recojo a las siete

atentamente.

cerdo

Tarántula – Bob Dylan

 

Tomar un libro en el pasado era como ver el lento suplicio suicida de la creatividad.

Todo aquello que se formulaba en mi cabeza y que poco a poco iba fraguando; por aquí los brazos con pequeños dedos saliendo a la superficie, por allá las piernas, ¡Ojos, boca, nariz, espalda! Toda la composición poética del cuerpo, estaba destinada a permanecer en la sombra. Era una semilla sepultada en espera de formar pequeñas plantas que alguna vez, si todo sale bien, tendrá flores, frutos, una muerte anunciada y apacible.

No se trataba de un impedimento ni la fertilidad tendiente a cero dentro del caparazón cerebral. Era una barrera en donde todo lo construido tenía el aspecto de algo previo: la maldición del producto copia. Nada original.

Escupir palabras, tomarlas con la punta de los dedos, despegarlas del suelo con la esquina de la uña. Detenerse sobre una superficie plana y postrar una a una, ligando con espacios, puntuación, un derecho y un revés, hasta dar vida a las ideas del modo menos actoral mientras la sorpresa que, seamos honestos, dejo de ser sorpresa, se aparecía como rayo solar que descubre la verdad al amanecer. No había nada nuevo, todo estaba escrito en el mismo sentido.

Voy a escribir de nuevo y que sea lo que tenga que ser.

:12

1. ¿Alguna vez viste The Office? En el segundo capítulo de la primera temporada, cuando el rompebolas de Michael está dando una plática sobre el día de la diversidad cultural, Pam se queda dormida en el hombro de Jim hasta que termina la plática y es hora de ir a casa.
Jim había tenido un día culero que salía completamente de su estandar y eso lo mantuvo todo el día (o el capítulo) con ánimo decaído y molesto.
El capítulo termina con Jim frente a la cámara con una ligera sonrisa, satisfecho por el término del día y diciendo que no fue tan malo después de todo.

No se, a veces no quisiera ser tan pesimista, quizá venga algo bueno.