since i’ve been loving you, yeah!

tenía alrededor de 6 años la primera vez que escuché led zepellin.
lo recuerdo con singular preponderancia por varias razones.
en mi familia solo hay dos tipos de personas, los normales rebeldes del acordeón y los descarriados adoradores del diablo. en un principio y por influencias, pertenecía a los normales rebeldes del acordeón, hasta que el único especimen que formaba parte de los descarriados adoradores del diablo me abrió las puertas en las que el de repente se asomaba y que, por su edad, le daba pena traspasar (dicho en otras palabras, soy un adorador del diablo).
un día de tantos en el que se encontraba hasta el culo de tequila, me invito a ver una película en formato beta con videos musicales.
fuimos varios los convocados (6 de mis primos que oscilaban entre los 6 y 11 años), pero después de los primeros guitarrazos y del famoso ‘tetas pa’ los valedores’, solo me quedé yo.
he de confesar que siempre me han gustado las tetas, por eso tolero la física a pesar de lo mucho que me fastidiaba estudiarla (juar juar chiste demasiado local pffff), pero había algo mas en el sonido y en la expresión cruda de aquellos hombres de cabellos crecidos y marcas entintadas del infierno sobre sus pieles mojadas.
hubo dos momentos en los que estuve a punto de llegar al orgasmo como tal (de haber sabido que era lo que sentia :P).
la primera, escuchando honky tonk women, mientras una muñeca inflable del tamaño de un departamento promedio se erguía mientras jagger corría como fiera por todo el escenario.
la segunda y mas fuerte, desde el principio de la voz casi fémina de robert plant y de la flauta dulce en comunión, marcando el principio de stairway to heaven.
mi tío prendió un tabaco, una vara de incienso y saco algo que tiempo despues supe era un honguito mágico.
lo mordió, guardó lo que no terminó por consumir (a pesar de ser una persona que le vale madre la mayoria de las cosas, no quiso darme honguito mágico) y me habló de muchas cosas.
en realidad no recuerdo que fue lo que me dijo, de la nada se quedo viendo fijamente el televisor, al igual que yo, mientras jimmy page tocaba su guitarra como un dios.
fueron los cinco minutos de limbo mas rifados de mi vida, mientras que efectos muy retrogradas y psicodelicos hacian ver que page se volvia dualidad y caleidoscopio.
pensaba que esa era una forma excelente de tocar un instrumento, pero mi tío me dijo que en realidad era la forma visual en la que el hombre y la música fornican, gimen y suenan bien.

hace poco vi a mi tío y le dije:
– page llega rápido, nomás aguantó 5 minutos. saca los mágicos, no?
sonrió ligeramente y me dijo:
– y ni la pija se le para al puto. y no, sin sustancias haces puras estupideces.

y si es cierto, nunca se le paro la pija a page mientras tocaba stairway to heaven.

Anuncios

Un comentario en “

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s