Time of the season

…Has sufrido, estoy lejos de casa. Hace tiempo que estoy sentado sobre esta piedra. Yo me pregunto para que sirven las guerras; tengo un cohete en el pantalón, vos estas tan fría, como la nieve a mi alrededor vos estas tan blanca que ya no se que hacer…

Estoy completamente seguro de que si MMA pudiera expresarse, lo primero que diría sería gracias a quienes visitan tan frecuentemente y un grande, acentuado y sonoro ‘chinga a tu madre’ por las veces en que le he dejado al abandono y a su suerte, como sucede últimamente.

Y es que creo que he llegado al punto en que la expresión no es importante o me resulta tan indiferente.
No tengo clara intención de algo bueno en cuanto a contenido y desarrollo de texto para esta entrada, sino más bien deseo contar cinco acontecimientos que han sucedido a lo largo de estos días a modo de ubicarme y de conseguir una entrada para nuestro maltrecho blog.
Serán cinco porque se me ocurrió de esa manera, fue el primer número que se me ocurrió y si no les gusta, la salida esta justo encima del cuadrito rojo a la derecha superior de su explorador ¬__¬ :

  1. Tal como lo comenté en la reseña del primer día de clases, mis nuevos compañeros no me agradan del todo, en especial el greñudo cara de gitana. Muy a pesar de eso, él junto con Peter Petrelli y a veces el Cursi toman el mismo camino que yo de regreso a casa, por lo que me hago acompañar de ese grupo. Me da una mezcla de melancolía porque cuando entré a la superior mi camino de regreso a casa lo hacia con mi hermano celta. Él encontró su camino en otro lado y se fue. Desde ese entonces siempre he ido contra la tendencia, he seguido sólo el camino. Y viéndolo más de cerca, no me desagrada la idea de verme acompañado de alguien mientras emprendo el regreso, porque hubo una vez una persona que al igual que el greñudo se alimentaba de la felicidad y de las sonrisas ajenas y hacia lo posible por complacer su hambre de felicidad, aún siendo señalado como un payaso o alguien con cierto déficit de atención (razones por las cuales algunas veces me cae bien y otras no lo soporto). Así era yo.
  2. No he tenido mucha oportunidad de escuchar música nueva o de editar la que estoy almacenando en mi partición de música dentro de Blanquita, hecho que me tiene un poco irritado y hasta cierto punto desconectado del flujo de mis ideas y de mi comportamiento normal. Y es que funciono con música, me alimento de música y equilibro una gran cantidad de tensión y de cansancio escuchando música, pero no he podido tanto como lo requiere mi adicción por falta de tiempo.
  3. Blanquita es mi laptop. Ese nombre lo tenía reservado porque una de mis ilusiones es tener una guitarra de hippie blanca con flores y símbolos de peace and love por doquier, pero como no tengo dinero, dedicación, motivación, ganas y tiempo disponible, pues mi guitarra de hippie sigue en lista de espera. Y justo en el tiempo de espera llego mi laptop. No tiene flores mas que los wallpapers de girasoles que a veces pongo ni simbolos de peace and love mas que lo que vive entre las letras que plasmo en mi carpeta de escritos, pero es blanca y lo que se ve, no se juzga.
  4. Probablemente sea la última vez o de las últimas veces en que vea mi cabello un poco crecido y en su estado natural. Esto es porque las exigencias de pertenecer a una sociedad son un alto precio por pagar y aquel estigma estúpido que relaciona los cabellos largos con la libertad que a su vez se maljuzga y se trasnforma en libertinaje trituraran entre sus quijadas la imagen enredada y rizada de mi cabellera. Y no es por someterme ni por bajar la mirada ante reglas que sencillamente no creo, es porque seré yo contra muchos y hay formas mas divertidas de morir a lo pendejo.
  5. Tengo ganas de escribir poesia, pero poesia bien. No esas estrofitas que más que poesia parecen coplas, letanias e incluso villancicos. Poco a poco me hago a la idea de que aquellas palabras que auguran talento no son más que percepciones de amigos y de gente que ve algo fuera de lo común por la personalidad y quehacer habitual que refleja su servidor para con quien pretende conocerme. Escribir es más, mucho más que vomitar palabras y necesito capacitación, estudio, algo teórico que respalde el titulo de escritor al que escribe bien, no solo al que escribe y por supuesto, una definición veraz de estilos y de géneros.
    Quiero escribir poesía ahora:

Y conoces mi gusto culpable
Aquella forma en la que escombro de los restos de tu pensamiento
Pedazo tras pedazo
Los últimos signos de nosotros, una huella interminable de la mirada ausente, de la presencia vana, del fantasma de tu cuerpo y del mio palpitante

Tras el choque de palabras
Vicios sonoros de lo que nunca fue dicho
Renace tu sonrisa tan blanca, tan pura, tan celestial y tan extraña
Tan ajena, tan lejana, tan ausente y tan demente
Tan tuya y tan indiferente a la visión, tanto que ni siquiera parece ser real, tanto que presumir de su conocimiento es como decir que se sabe la naturaleza de la muerte y del día en que sonreirá sobre nuestra frente

Una sonrisa del cielo en el marco verde de tu presencia
Que sin más, en ausencia se vuelve…

Saludos azules


Time of  the season – The zombies

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2 comentarios en “Time of the season

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