Fotografía

…Una pinche imagen…

Nunca me imaginé que el avance del humano trenzado con todo lo que lo representa sería cada vez más primitivo y que en vez de vislumbrar hacia horizontes desconocidos, nos acercara más y más al inicio de todo, al comienzo radiante y al momento preciso en que no existía nada.

Un ejemplo podría ser una fotografía.
Quien hubiera imaginado que algún día seriamos capaces de capturar momentos, pequeños pedazos de presente que por razones obvias (no se para quien se vuelven obvias, porque al final de cuentas son hechos irrelevantes sustentados en la nada) se vuelven en pedazos de pasado y tentativas ilusorias del futuro.

Y es que si recordamos, al principio lo más parecido a una fotografía era una pintura y esta representaba un hecho memorable, un acontecimiento doloroso, un entretenimiento puro, un sentimiento e incluso, muchas veces, no representaba nada.

No podíamos imaginar en ese entonces nuestro futuro, ni las múltiples herramientas que se volverían en el medio justo para el fin perseguido.
No estaba en nuestras íntimas mentes la idea del móvil de comunicación, cuyo fin se vio torcido al fin de la imagen guardada, el juego en formato de video y hasta la navegación por los mares áridos del internet.
No podíamos estimar la forma de aquel aparatejo que por medio de un flash capturaría nuestra esencia, nuestra alma, nuestro espíritu y nuestras impresiones en el instante mismo que sucedían.
Solo estábamos conscientes de nuestra imaginación y de nuestros sentires para poder representarlos, ambos, sobre la visión, en la vulgaridad de la comunidad y de la falta de privacidad, o en lo interior de nuestros parpados aun vírgenes del mal vuelto bien a los ojos de lo moderno.

Y cuando sentimos que lo habíamos dado todo, habíamos llamado la atención por el salvajismo de nuestros demonios hacedores de momentos, nos dimos cuenta que, mientras más discretos nos volviéramos, más diminutos en nuestra privacidad, más modernos y vanguardistas seriamos, llegando de nuevo a nuestros trajes de pieles, ahora sintéticas, y nuestras hermosas cuevas, ahora de tabla roca o de unicel.

En fin, hemos vuelto los ojos hacia adentro tratando de sustraer de nosotros mismos lo que ya sabemos para volverlo algo público, y al mismo tiempo, diminuto e ilusorio para nosotros mismos, de nueva cuenta.

A decir verdad, ya no entendí el sentido del escrito, el motivo de la queja, la razón de ser de las palabras y la muy solicitada moraleja de la hermosa fábula que es la vida y por supuesto, la vida de este escrito.
Eso, como siempre, será su trabajo, me ocuparé de otras cosas y prometo que la siguiente vez, escribiré algo que entienda y que, sin duda, tenga razón de ser, al final de cuentas, dudo que alguien termine de leer algo que escribo alguna vez.

Una simple imagen de algo que quizas no paso

Una simple imagen de algo que quizas no paso

Saludos azules.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s