Carne de cañon

…Homenaje a los verdaderos hombres de acción…

Gracias a todas las personas que se interesaron en mi bienestar emocional y tuvieron a bien hacer feliz la ya muy maltratada existencia del servidor más azul del mundo (no tengo que decir que hablo de mi, verdad?), me la pasé este fin de semana viendo películas programadas en el canal cinco de la televisión abierta del distrito federal.
A decir verdad, comencé a verlas justo cuando empezó la saga de Silvester Stallone, a quien considero uno de mis actores favoritos, de la mano con Mel Gibson, pero esa, es otra turbia y ruda historia xD.

La primera de ellas fue “Halcón”, la historia del camionero que deja a su familia por decisión de su suegro, lucha de niveles económicos y lucha de vencidas. Buena película para alguien que no tiene algo mejor quehacer.
De allí, comenzó la trilogía de “Rambo”, el poderoso y sufrido John J. Rambo.
Es preciso comentar, abriendo un pequeño paréntesis que servirá como preámbulo a mi reflexión, que la primera de esas películas, “Rambo, la primera sangre”, forma parte del top ten de películas que me hacen llorar a pesar de que ya las haya visto más de 3 veces. Se que suena raro, pero se me hace de lo más deprimente y triste la discriminación en contra de una persona que lo ha dado todo por alguien que en su vida ha visto siquiera, y más aun, el llanto de dolor y de soledad de un hombre es algo que muestra que a pesar de todo soy un tipo débil y sensible xD.

Y de ahí, justo de ese hecho tan ruin y malagradecido de la gran mayoría de las personas, es de donde quiero reflexionar con ustedes.
Es bien sabido que la humanidad, desde sus inicios, ha tenido que laborar para obtener la manutención, trabajando de cualquier cosa que cubra una necesidad y que preste algún servicio, primordialmente.
Y dentro de estas labores, quizás las más antiguas deben de ser el comercio, la guerra y la prostitución, este ultimo derivado del comercio también, aunque con otros enfoques (y todos, expresados a mi responsabilidad, pues no estoy seguro que sean los empleos más antiguos ni estoy seguro que sean los más importantes desde el inicio de los tiempos).

Y llegamos al punto, la guerra.
Como lo mencionamos, es un trabajo, al final de cuentas. Un raro trabajo que involucra en sus trabajadores factores determinantes, como lo son la disciplina, la obediencia y sin dudarlo un segundo la sangre fría. Pero, que hay más allá de ser un guerrero o un soldado?
Lo primero es que se vuelve, sin quererlo, en una grande etiqueta manchada de sangre ajena. Decir la palabra soldado inmediatamente remonta a muerte, destrucción, abuso y en el peor de los casos y con un estúpido uso de las palabras, gente sin escrúpulos que sale de la normalidad y de la humanidad de su alrededor.

Hoy, querido lector, le tengo una segunda definición de soldado. Un soldado es aquella persona que por razones infinitamente diversas (necesidad, gusto, obligación, patriotismo o cualquiera que sea) decidió adiestrarse y prepararse en las artes complejas del combate y de la seguridad de su país. Es una persona que decidió sufrir de entrenamientos fuertes, brutales y en algunos casos inhumanos con el objetivo de serle útil al suelo que lo recibió al nacer, a su gente querida o incluso a si mismo.
Un soldado es una persona que renuncia a su total libertad y que se pone al servicio de su país y de sus paisanos al momento que sea solicitado; renuncia a su familia y a la vida social, a su civilidad y por duro que parezca, a su misma humanidad, pues jamás volverá a ser visto como una persona común y corriente.
Y controvertidamente, un soldado antepone su fuerza de disciplina y obediencia sobre sus valores morales y humanos, pues, además de estar trabajando y ganándose el pan de cada día para el y su familia, ya no solo tiene que estar consciente de lo bueno o malo que hace, ahora tiene un código de honor para con sus compañeros, tiene que vivir dos vidas en las cuales las reglas parecen ser contradictorias, pero el objetivo es el mismo, vivir y conservarse viviendo.

En pocas palabras y metaforando un poco la situación, los soldados son ángeles caídos. Han caído porque la comunidad de supuestos ángeles los han tirado, pero el hecho de que sean ángeles caídos no justifica que hayan dejado de ser ángeles.
Honor y respeto para los hombres y mujeres cuya sangre es arriesgada y derramada para conservar el giro convencional del mundo.

Saludos marciales y azules

PS. La TV no es buena xD.

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