El ciclo de los esteroides

…Amplias formaciones rocosas que viajan por el espacio negruzco del infinito (Ehmm, creo que esos son los asteroides xD)…

Hace exactamente dos semanas que terminó mi reinado de flojonazo tirano sobre el reino de los sillones de la sala.
Dos semanas han pasado desde que mis súbditos inclinaban sus rodillas trayéndome ofrendas de botanas de la tiendita de la esquina.
Y desde hace dos semanas, me ha dolido el cuerpo por cada segundo que emplee para aplanar las nalgas sobre una superficie cómoda de la actividad nula de mi existencia.
Hace dos semanas, querido y apreciado lector, fui recluido a los confines oscuros y malolientes del gimnasio.

Ya tenia tiempo que decidí comenzar con un poco de actividad que forjara en mi cuerpo de almohadón algo de masa muscular y de resistencia, pero no fue hasta ahora que, por decisión de mi madre y por su voluntaria aportación para la mensualidad y, más importante aun, el hecho de que el gimnasio tuviera una promoción vacacional de pague uno y llévese dos, pude concretizar de manera formal en un lugar especializado la meta que muy por encima me había fijado.

Y de esto, lo más curioso, según mi muy particular punto de vista:

1. Muy en contra de las ideas que me venían a la mente cuando escuchaba la palabra gimnasio, no son lugares en donde abunden los tipos con musculaturas totalmente definidas y que tan solo el hecho de sonreír haga que las venas de las sienes salten y estén por estallarles. Más bien hay mucho joven sudoroso caminando cual tortuga en arenas movedizas con las ilusiones de convertirse en el siguiente Wacheneguer (o el gober de California, como usted prefiera entenderlo), o por lo menos en un tipo musculoso con acciones coherentes y fuera del campo marcado como estupidez (espero que Wacheneguer no lea nuestro blog xD).

2. Muy en contra de mis ideas vagas (y de una forma mucho muy lamentable), hay muy pocas chicas que se someten a una rutina rigurosa de ejercicio y de aparatos causantes de dolor al contacto, la gran mayoría de ellas prefieren rutinas del tipo cardiovascular como el spinning, la zumba, los aerobics o rutinas coordinadas y en grupos numerosos (por lo general en los anexos del gimnasio, fuera de la vista publica T_T).

3. Los instructores no son un estándar ni vienen salidos del molde. Siempre pensé que un instructor o instructora de gimnasio tenía que tener ciertas características físicas que hicieran que sus figuras fueran distinguibles de entre la plebe preocupada por sus cuerpos, pero no es así. Un instructor más bien es aquella persona que sabe que debes hacer y por cuanto tiempo con el objetivo de que no puedas levantarte de la cama al día siguiente, o es la persona que se reirá de tu dolor y de tu sudor animándote con frases como “Si acabas tus 4 series de 25 abdominales cada una, te doy un chicle” ó “Hoy vamos a hacer, para empezar, dos horas de bicicleta estática”.
Y el hecho del físico, se ve reflejado en mi instructor. Es un tipo de estatura baja, aun más bajito que yo, solo un poco más delgado que yo y por razones obvias, muchísimo más mamón, sangrón y sarcástico que yo (habría que reconocer que estas características hacen llevadero y hasta divertido el entrenamiento diario xD).

Y bueno, podría mencionar miles de cosas más, pero me limitaré a concluir con dos puntos que me parecen importantes y pertinentes.
El punto número uno y el importante es que al final de cuentas el bien esta dictado para quien desee obtenerlo y además de llevar a cabo esos tormentos chinos con el objetivo pleno de convertirse en un mediano plazo en una muestra del estereotipo de belleza occidental, el beneficio en salud y autoestima es mucho más importante.
El punto número dos y el pertinente es que no puedo seguir escribiendo, porque justo hoy trabajé brazos y pecho y el simple hecho de elevar un dedo más allá de la inclinación de su caída normal hace que me duela el último vello que reina en mi trasero xD.

Saludos azules

PS. Y los esteroides, están en un cajón en el baño de los hombres y existen algunos restos en las jeringas usadas en el cesto de basura.
No tengo acceso ni necesito dichas sustancias, se que dentro, muy dentro de mi, existen músculos que saldrán y se hincharan por si solos.

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2 comentarios en “El ciclo de los esteroides

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