Homenaje (Gabriel García Márquez y Los Beatles)

…Que conste que yo no lo dije, sino Gabriel García Márquez…

Los Beatles

Así es: la única nostalgia común que uno tiene con sus hijos son las canciones de los Beatles. Cada quien por motivos distintos, desde luego, y con un dolor distinto, como ocurre siempre con la poesía. Yo no olvidare aquel día memorable de 1983, en México, cuando oí por primera vez de un modo consciente una canción de los Beatles. A partir de ese entonces descubrí que el universo estaba contaminado por ellos. En nuestra casa de San Ángel, en donde apenas y teníamos donde sentarnos, había solo dos discos: una selección de preludios de Debussy y el primer disco de los Beatles.

Por toda la ciudad, a toda hora, se escuchaba un grito de muchedumbres; “Help, I need somebody”. Alguien volvió a plantear por esa época el viejo tema de que los músicos mejores son los de la segunda letra del catálogo: Bach, Beethoven, Brahms y Bartok. Alguien volvió a decir la misma tontería de siempre: que se incluyera a Bosart. Álvaro Mutis, que como todo gran erudito de la música tiene debilidad irremediable por los ladrillos sinfónicos, insistía en incluir a Bruckner. Otro trataba de repetir otra vez la batalla a favor de Berlioz, que yo libraba en contra porque no podía superar la superstición de que es oiseau de malheur, es decir, pájaro de mal agüero. En cambio, me empeñe, desde entonces, en incluir a los Beatles. Emilio García Riera, que estaba de acuerdo conmigo y que es un crítico e historiador de cine con una lucidez un poco sobrenatural, sobre todo después del segundo trago, me dijo por esos días: “Oigo a los Beatles con un cierto miedo, porque siento que me voy a acordar de ellos por todo el resto de mi vida”. Es el único caso que conozco de alguien con bastante clarividencia para darse cuenta que estaba viviendo el nacimiento de sus nostalgias. Uno entraba entonces al estudio de Carlos Fuentes y lo encontraba escribiendo a maquina con un solo dedo de una sola ano, como lo ha hecho siempre, en medio de una densa nube de humo y aislado de los horrores del universo con la música de los Beatles a todo volumen.
(….)

Esta tarde, pensando todo esto frente a una ventana lúgubre donde cae la nieve, con mas de cincuenta años encima y todavía si saber muy bien quien soy, ni que carajos hago aquí, tengo la impresión de que el mundo fue igual desde mi nacimiento hasta que los Beatles empezaron a cantar. Todo cambio entonces. Los hombres se dejaron crecer el cabello y la barba, las mujeres aprendieron a desnudarse con naturalidad, cambió el modo de vestir y de amar, y se inicio la liberación del sexo y otras drogas para soñar.
Fueron los años fragosos de la guerra de Vietnam y la rebelión universitaria. Pero, sobre todo, fue el duro aprendizaje de una relación entre los padres e hijos, el principio de un nuevo diálogo entre ellos que había parecido imposible durante siglos.

16 de diciembre de 1980
(Extracto de Notas de prensa 1980-1984)

Y a pesar de que yo no había nacido siquiera, lo único que me resta decir es “She loves you, yeah, yeah, yeeah”, aunque no sea cierto.

Saludos azules

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2 comentarios en “Homenaje (Gabriel García Márquez y Los Beatles)

  1. “…tengo la impresión de que el mundo fué igual desde mi nacimiento hasta que los Beatles empezaron a cantar”.

    Esta frase de un hombre superior resume la incidencia de los Beatles en todos los órdenes de la sociedad, dándole una voltereta a las revencidas y “pacatas” costumbres que los hombres y mujeres que habitamos este planeta, habíamos llevado hasta entonces…

    GRACIAS

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