Viajes (III)

…Limbo…

Un lugar en donde no estas ni vivo ni muerto, en donde estas pero no estas, es el perfecto equilibrio entre lo que se es y lo que no se es. El mundo de las yuxtaposiciones, el lugar de la balanza, el complejo eterno de lo infinito y lo finito, la cumbre mas alta dentro del estanque mas profundo, la completa planicie, la conjunción de miles de dimensiones que se desparraman en un universo alterno e infrecuente, una pulsación energética que solo desvaría mientras los cielos se caen entre llamas infernales de su plenitud.

Un sueño húmedo sin sexo, un orgasmo sin sensaciones, la explosión inamovible y determinantemente tranquila.
Un sitio sin concepto.

Es un circo, un espectáculo extraordinario en donde miles de bestias indomables recorren pistas eternas y doradas, bañadas de vino tinto. Extensas gotas de fuego recorren la piel de los espectadores al ritmo de las risas y el llanto de la pista principal.
Una fuente de sangre empapa las vestiduras blancas de los domadores de ilusiones, los leones vuelan y se posan a descansar sobre los lomos huesudos de los elefantes, desgarrándolos, haciendo que mane leche y lava, saliva y miel, vinagre de manzana y bilis.

Es el cielo, con sus ángeles, con sus trompetas, sus arpas, sus columnas dóricas barnizadas de sangre inocente, anchas calles aplanadas con oro y polvo de plata, torbellinos de almas perdidas.
Es el infierno, con sus querubines, con sus lanzas, sus antorchas, sus postes de madera engrasados con lagrimas de arrepentimiento, calles empedradas de hueso y piel, esclavos sangrantes recién torturados.
Es todo mezclado, la verdadera justicia, el sitio de los vivos mortales y de los muertos inmortales, en los recuerdos, en las sonrisas, en los aromas, en los sentires.

Es flotar, como todos lo hacemos inconscientemente dentro de nuestras propias mentes. Es divagar, es rondar el camino de nuestras vidas una y otra vez sin tener oportunidad siquiera de sentir de nuevo los errores, las buenaventuras, los tropiezos, las caídas y la elevación de entre las masas.

O quizás solo sea un estado, una característica, un sitio oculto entre los arbustos en donde todos vamos a jugar a solas, a observar nuestro alrededor sin intervenir en el, una plasta de ficción sembrada en la realidad lógica de un mundo irracional.

Saludos azules.

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