Lunes, o día de la Luna, es el nombre del primer día de la semana, y está dedicado a nuestro satélite, al que los romanos llamaban Diana y consideraban consorte de Febo, es decir, el Sol.

Refieren sus poetas que la diosa Diana era de gentil hermosura y singular donaire, y que su padre, Jupiter, le dio un arco y un séquito de ninfas, y la hizo reina de los bosques, pues la caza era su diverisón favorita. Tenía Febo una replandeciente carroza, tirada por flamígeros caballos, que durante el día surcaban los espacios iluminando el mundo con sus dorados y ardientes resplanderes. En esta misma carroza de plata la bella diosa Diana rodaba sobre las nubes en el silencio de la noche, bañando la tierra con suave y argentina luz.
A la Luna, pues, está consagrado desde tiempo inmemorial el primer día de la semana, con el nombre “lunes”.








