Situaciones a Evitar en un Restaurante (Pt.1)

Hace algunos días como parte de mis obligaciones para ayudar en casa, me pusieron a escombrar un pequeño cuarto parecido a una bodega que se encuentra en un rincón del patio trasero de mi casa.

En él estaban arrumbados un montón de periódicos de hace ya muchos meses, algunas otras cosas como adornos navideños y objetos que ya no se utilizan. Mi mamá es de las personas que les gusta guardar cosas,  tal vez porque tienen algún valor sentimental o simplemente porque como dicen ellos “algún día nos serviran”.

Bueno la cosa es que me encontre con unas cuantas revistas muy interesantes, y de una de ellas voy a sacar algunos fragmentos de información para todos ustedes fieles lectores. Espero que no me vayan a cobrar regalías o cosas por el estilo ya que esto lo hago sin fines de lucro, es simplemente informativo. El autor de la revista o a quién debemos estos prácticos consejos es Jorge Toledo y al periódico El Economista, la revista se llama ¡Ni se le ocurra!; Situaciones que debe evitar en un restaurante.

Y sin más, los consejos son los siguientes:

1.   Si alguna ocasión usted va a disfrutar de un excelente restaurante acompañad de su novia o amiga y la quiere impresionar, después de terminar el platillo principal, no intente hacer éste a un lado [los platos]. Es de pésima educación, espere usted paciente y elegantemente hasta que el mesero lo haga pues es su responsabilidad.

2.   Si usted es un ciudadano mexicano y después de residir cierto tiempo en Nueva York le entra la añoranza por el sabor nacional, no piense en ir a cualquier restaurante supuestamente mexicano.

Aparte de algunas raras excepciones (entre ellas el Rosa Mexicano de Josefina Howard) la mayoría sirve burritos, nachos y otros horrores de la cocina Tex-Mex, que nada tiene que ver con nuestra gloriosa gastronomía.

3.   Si usted se considera un gourmet y está planeando una comida con mariscos y buenos vinos, no intente rociarlos con catsup. El sabor avinagrado de esta salsa seguramente nulificará el sutil sabor y aroma del vino. Este es un matrimonio mixto que nunca tendra éxito.

4.   En su próximo viaje a Japón, acompañado con su esposa, novia, compañera o lo que sea, cuando usted vaya al restaurante y el maitre d’‘ se acerca para ayudarlos a sentarse, no piense que las primeras atenciones están dirigidas a su pareja. Gracias al machismo oriental, son para usted. Acéptelas graciosamente y siéntese primero ayudado por un verdadero ejército de hombres.

5.   Cuando lo inviten a cenar a un lugar muy elegante, de esos que ponen gran número de copas, platos y cubiertos. Si ve usted un cubierto raro dorado, no piense que es una herramienta exótica. Lo más probable es que sea una pala para el caviar, en chapa de oro, pues este metal es el que menos reacciona con este delicioso y raro manjar. Tómelo con seguridad y disfrute la hueva de esturión.

6.   Para los aficionados a las cocnas exóticas orientales, cuando prueben estas especialidades por primera vez y les ofrezcan condimentos picantes, no vayan a pedirlos sin haberlos probado. Algunos de ellos, como los curries paquistaníes, los sambals indonesios o los chilis tailandeses pueden ser muy feroces.

7.   Si alguna vez algún amigo chef lo invita a tomar cabezas de huachinango o cogotes de merluza, no piense que está bromeando. La carne de la cabeza y cogote es la más delicada y sabrosa del pez, y si usted es un verdadero gourmand, con toda determinanción, decisión y coraje, cómase los ojos.

8.   Cuando se reuna con sus amig@s y decidan probar un restaurante que les dijeron está de moda y ambiente, no piensen que van a comer bien. Generalmente estos lugares no tienen ningún interés en sirvir platillos de calidad. Acuérdese, o buena cocina o ambiente de moda.

9.   Cuando esté usted celebrando un evento especial y se ponga espléndido ordenando champán, no le pida al mesero que derroche con explosión para qe el corcho rebote en el techo. De ésa manera lo unico que sucede es que pierde mucha efervescencia natural que tomó varios años de atención para lograrla. Mejor, que no haga ruido, y disfrute de las burbujitas más tiempo.

10.   Si usted es un ciudadano estadounidense que desgraciadamente se encuentra recluido en una cárcel mexicana (por algún malentendido, etc.), lo más probable es que lo alimenten con una dieta blanda, no piense que va a disfrutar del chili-con-carne durante su estancia. Este platillo fue inventado en Texas para los prisioneros, porque era barato.

11.   Si su amigo japonés en México le ofrese una copa de sake heladocon un poco de sal, no piense que se ha mexicanizado. Esta es otra manera de disfrutar este vino de arroz de origen nipón. ¡Sayonara! XD

Esperemos que estos consejos les sean útiles y que su estancia en los restoranes o en compañia de sus seres queridos a la hora de la comida sea placentera. Saludos!

Leave a Reply