El vacio

2008 Abril 8
by blue

Estaba sentado en una de las enormes jardineras del Palacio de Bellas Artes, viendo sus cabellos negros y lacios flotando frente a mis ojos, en un va y ven hipnótico que terminó por perderme en la inmensidad de mis deseos y en lo profundo de mis ideas.

Una escultura de corte greco-romano y la arquitectura del lugar, el aroma a hierba evaporada, los colores de la gente y la calidez de los niños mientras hablan con los turistas, quienes mas asombrados que en sus primeros días en el mundo repetían sin parar “I can´t understand”.

Y otra vez sus cabellos sobre mis ojos, tratando de cegarme, dejando en claro su presencia y la falta de mi voz sobre las ondas de la suya. Su espíritu se transforma, se vuelca sobre las olas del viento, mis cabellos cubren las ideas y me vuelvo viento también, mientras el sol se muere en un segundo, las nubes lo cubren y lo cargan hasta su balsa, en donde se lleva a cabo el funeral vikingo de todos los días.

Y no es que sea relevante, solo hay que llenar el espacio que dejan las tareas cotidianas con algo, para dar la ilusión que seguimos en nuestro mundo, en nuestro pequeño y frágil mundo azul.

De ahí el vacío, el vacío de mi, de todos, el vacío de uno.

Saludos azules

Palacio de Bellas Artes

Todavía no hay comentarios

Escribe un comentario

Nota: Puede usar XHTML básico en sus comentarios. Su dirección de correo electrónico nunca será publicada.

Subscripción al comentario vía RSS